Aprende cómo convertir tus sueños en tu realidad mediante la planificación

Aprende cómo convertir tus sueños en tu realidad mediante la planificación

Convertir tus sueños en realidad es posible. Más allá de historias de magia, de superación personal, o de cuentos de hadas. Te hablo desde la perspectiva de un controller. Numérica, objetiva y basada en datos.

Es posible.

Pero como para todo, si quieres convertir los sueños en realidad, convertir tus sueños en realidades tienes que saber cómo hacerlo. Y para ello, como para la mayor parte de las cosas. Existe un proceso.

¿Quieres conocer el proceso de planificación que te permitirá convertir tus sueños en realidad y bajarlos a tu día a día?

El libro de tu vida se escribe página a página, día a día con base en tus experiencias, en lo que vas consiguiendo bajar del mundo de las ideas al mundo real. En cómo vas organizando tu vida, y los pasos que das para cumplir objetivos a medida que conviertes sueños en realidades.

Pero para convertir los sueños en realidad tienes que superar dos grandes obstáculos.

  • El primero: tienes que saber cuál es tu objetivo.
  • El segundo: tienes que tener un plan para alcanzar este objetivo.

Primer obstáculo que te impide convertir tus sueños en realidad: no saber cuál es tu objetivo.

Voy  a comentar varios escenarios que se suelen dar en la vida, a ver hasta qué punto te identificas con ellos.

“Trabajo día a día mucho, sacrificando tiempo de mi familia y mis amigos, y aún con eso, al final del día tengo la sensación de no haber hecho nada.”

“Las semanas se pasan volando, de lunes a lunes. Cuando me quiero dar cuenta ha pasado otro año, y estoy en la misma situación que el año pasado, no ha cambiado nada.”

“Hace unos años pensaba que con la edad que tengo estaría disfrutando más, pero cada día que pasa me siento más cansado. Más que cansado, desgastado.”

“No sé muy bien hacia donde me lleva el camino que he tomado. El día a día no me deja parar a pensarlo.”

Esto nos ha pasado a todos (o casi todos) alguna vez. Asociado con la crisis de los 40, quizá, que sigue estando presente.

¿Qué estoy haciendo con mi vida y lo que es más difícil… dónde me está llevando?

Muchos de nosotros no sabemos donde queremos estar dentro de 5 años. No sabemos qué queremos estar haciendo dentro de 5 años.

De hecho, cuando pensamos acerca de ello, se nos hace un nudo el estómago y encendemos la tele o leemos un libro para no pensar sobre ello. Porque duele.

Ese dolor lo provoca tu niño interior que te está diciendo que le mentiste. Que  le dijiste que ibas a ser algo que no eres. Que le dijiste que ibas a hacer todo lo posible por alcanzar sus sueños.

Pero día a día pasa y no lo estás haciendo.

Tu niño sí sabe lo que quiere hacer. Y te lo dice.

Pero tú no le haces caso. Lo tapas bajo el día a día, bajo las piedras que llevas en tu mochila, bajo toda tu mierda.

¿Dónde quieres estar dentro de cinco años? Enfréntate a eso, cara a cara. Baja tu deseo a la tierra. Materialízalo. Visualiza tu meta, tu objetivo.

Segundo obstáculo que te impide convertir tus sueños en realidad: no tener un plan para alcanzarlo

Ya te has alineado con tu yo interior, te has puesto de acuerdo con tu niño y se te ha quitado el nudo del estómago.

Ahora ponte a trabajar. Traza un plan que te permita alcanzar ese objetivo en el plazo de tiempo que te has marcado. Y desmenuza ese plan en objetivos más pequeños, tangibles y alcanzables.

¿Qué no sabes cómo hacerlo? Ahí es donde entro yo. Aquí es donde entra el Controller: entra a ayudarte a materializar tus sueños.

¿Como hacen las grandes empresas para alcanzar sus sueños?

Las grandes empresas también tienen sueños, que se conforman con las expectativas de sus Stakeholders. Este sueño puede ser, por ejemplo, “En el 2020 quiero ser la empresa del sector más valorada por sus clientes”.

Con este sueño se definen objetivos cuantificables del tipo: en el año 2020 quiero que:

  • el NPS de mis clientes estará en 40.
  • mi Free Cash Flow será 90 millones de euros.
  • mi cuota de mercado será del 30%.

Y para alcanzar estos objetivos cuantificables, se establece un plan a largo plazo. Desde ahora hasta ese año. En el cuál se establecen los objetivos para cada variable cada año, desde ahora hasta el año objetivo.

Es lo que se conoce como LRP (long range plan). Que en este ejemplo podríamos decir que en:

  • 2017 el NPS de mis clientes estará en 25. En 2018 en 30, en 2019 en 35 y en 2020 en 40.
  • el 2017 nuestro Free Cash Flow será 40 millones de euros. En 2018 en 50, en 2019 en 75 y en 2020 en 80.
  • el año 2017 nuestra cuota de mercado será del 25%. En 2018 en 26%, en 2019 en 28% y en 2020 en 30%.

Ya hemos convertido nuestro sueño en algo materializable (objetivos), y hemos transformado los objetivos a 5 años en objetivos anuales.

Solo nos queda una cosa: convertir esos objetivos anuales en objetivos mensuales y trasladarlos y comunicarlos a toda la organización.

Las grandes empresas trabajan con planificación.

¿Por qué tu no?

Actúa ahora.

Por cierto… si se te ha pasado por la cabeza que las empresas grandes lo hacen así y tú no porque tienen más recursos que tú . Hazte una pregunta: ¿a que cuando realmente quieres hacer una cosas sacas los recursos/tiempo para hacerlo?

Pues eso.

 

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