Puedes hacer crecer tu negocio sin agobios

09 Mar Puedes hacer crecer tu negocio sin agobios

Puedes hacer crecer tu negocio sin agobiosNo puedo más.
De verdad. No puedo continuar ni un minuto más: mi negocio me estresa mucho y estoy completamente agobiado.
Todos los días acabo llegando a casa a las 10 de la noche, casi sin ganas de cenar, para tirarme en el sofá de mala manera a ver si puedo desconectar.
Pero no puedo.
La cabeza sigue dando vueltas y no me deja dormir.

El siguiente pedido. Hablar con el proveedor de papelería. Cerrar esa factura con el diseñador. Ajustar el presupuesto para Pedro el del bar.
Todo urgente. Todo para ya.

No tengo casi vida. No recuerdo la última vez que pasé una tarde con mis niños disfrutando solo de ellos. No me acuerdo. Siempre hay una llamada, siempre hay un correo. Siempre hay algo que hacer.

Y esta tarde además casi tengo una desgracia.. iba hablando por el móvil mientras conducía, sin el manos libres y casi atropello a una pareja en un paso de cebra. Dios, ha estado a punto de pasar.

Solo por la prisa. Por la urgencia. Por llegar a todo.

No puedo más. Mi negocio me estresa mucho.

Tengo lo que tengo. Y la presión me está machacando. Casi a veces pienso que me gustaría tener menos clientes de los que tengo, o vender menos para poder vivir más tranquilo.

¿Te suena este discurso?

A mi si. Mucho.

Por dos razones:

  1. Le viene pasando a muchos de los clientes con los que trabajo. Cambiando alguna frase, o quitando alguna y añadiendo otra. Pero en resumen el contenido, el fondo es el mismo
  2. Hace un tiempo esto mismo me pasaba a mi. Literal. He tenido varios negocios y para que te hagas una idea, pesaba 60 kg. ( mi peso normal es del entorno de los 80).

El espíritu de la golosina vaya.

Un paquete de Chester al día, aproximadamente 5 cafés diarios. ¿Comer? ¿Para qué? Eso no va conmigo.

El precio que en ocasiones te ves obligado a pagar por tener tu negocio es muy alto. Demasiado alto.

Tanto que a veces te planteas si realmente merece la pena pagarlo.

Y te digo la verdad: a veces no merece la pena.

A veces lo mejor es decir, esto no va conmigo. Necesito otra cosa. Necesito vivir de otra forma.

Y funciona. Dejas lo que estabas haciendo. Cambias de vida. Cambias de todo.

Sin embargo en otras ocasiones no te conviene realizar ese cambio.

¿Por qué?

Porque en el fondo te gusta lo que haces. Sabes que se te da bien, que eres una máquina y que los clientes te quieren por eso.

Porque sabes que con cambios en el CÓMO haces las cosas, tu vida mejoraría sustancialmente.

Pero ah!

Problema: No sabes qué tienes que cambiar, ni sabes cómo hacerlo, ni tienes tiempo para poder replanteártelo.

La pescadilla que se muerde la cola. Vaya.

La espiral sin solución.

Mi negocio me estresa mucho , no tengo tiempo para nada, ni para pensar en como cambiarlo, por lo que siguen dándose las mismas circunstancias, por lo  que mi negocio sigue estresándome.

Así hasta el final de los tiempos.

Así hasta el final de tu vida.

¿A qué esperas para actuar?

Puedes disfrutar de tu negocio sin agobios. Puedes tener un negocio con futuro. Puedes disfrutar de un negocio rentable, que vaya creciendo y con el que tú vayas evolucionando.

Pero para hacer crecer tu negocio sin agobios, tienes que tomar el control de tu empresa.

Ahora.

No mañana.

No el mes que viene cuando haya pasado este pico.

NO.

El momento es ahora.

El lugar es tu cabeza.

Cambia el chip: hay otras formas de gestionar tu negocio.

Si quieres disfrutar de tu negocio sin agobios, hay formas de priorizar tus tareas. Si quieres ver crecer tu negocio sin agobios, hay formas de identificar tus actividades claves. Si quieres pensar en tu negocio sin agobios hay formas de que te preocupes por lo que realmente importa y dejes a tu negocio que vaya despegando.

El piloto de un avión no atiende a los pasajeros, no echa combustible en los depósitos, no se preocupa por comprobar que los pasajeros tienen billete. Todas esas son tareas importantes para el vuelo. Pero NO LAS HACE EL PILOTO. Si no, el día no tendría horas suficientes para que saliera un avión. Si no, no existirían los viajes en avión.

Tú eres el piloto de tu negocio. No el azafato, no el mecánico.

El piloto.

Empieza a actuar como tal.

Si tu negocio te agobia, te estresa o no te deja disfrutar PASA YA A LA ACCIÓN suscribiéndote a este blog y si ya lo has hecho, visita esta página:

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