El problema de agencia en la política

El problema de agencia en la política

El problema de agencia en las empresas fue identificado a principos del siglo XX por los autores  Berle y Means y Ronald Coase y aparece cuando hay agentes que actúan en la empresa sin ser propietarios de la misma. Es decir, están tomando decisiones sobre activos que no son suyos.

Cuando los directivos son los propietarios del negocio este problema no existe (lo cual pasa en la mayor parte de nuestras empresas familiares, pero, OJO que no es la panacea porque esta situación esconde otro grave problema: es un limitador de la capacidad de crecimiento de la empresa al impedir de forma directa la profesionalización).

A la inversa cuando el directivo decide sobre bienes ajenos no está comprometiendo sus propiedades. Esto hace que, en ocasiones, el directivo tome decisiones para favorecer sus intereses privados en lugar de los intereses de la empresa. Este es el problema de agencia.

Qué pasa si al problema de agencia le unimos el riesgo moral.

 

El riesgo moral es el incentivo que tiene una persona A para usar más recursos de los que hubiera utilizado en otro caso porque cree que otra persona B, proveerá de esos recursos. Además, como condición imprescindible, esta acción es contra la voluntad de B que ni sabe lo que está pasando, ni puede hacer nada para evitarlo de forma inmediata.

En las empresas, el riesgo moral aparece cuando un activo no está controlado directamente por el propietario sino por el agente. El agente tiene plena información acerca de sus actividades y tiene un incentivo para actuar en su propio interés en perjuicio del, peor informado, propietario.

 

Y si incorporamos la teoría del Crimen y Castigo.

 

Te voy a presentar a un premio nobel, Gary Becker, que incorpora un aditivo importante.

Su paradigma fue que los individuos, todos, toman decisiones por un motivo, que valoran pros y contras, barajan opciones y responden a incentivos.

Dentro de este marco publicó su análisis Crimen y castigo, un enfoque económico. En este estudio, Becker suponía que los criminales son individuos racionales que maximizan su bienestar pero, con una diferencia respecto al resto de los mortales: ellos están también dispuestos a realizar actividades ilegales para conseguir ese objetivo.

Es decir, bajo este pensamiento, los individuos cometen delitos si los beneficios de hacerlo superan a los de las actividades legales. Un criminal compara el beneficio neto de delinquir con el de realizar una actividad legal, y elige lo más rentable.

 

El problema de agencia en la política

 

Problema de agencia, riesgo moral y teoría del crimen y castigo. Piensa en estos tres pilares y ahora incorpora en la imagen a la política.

Bajo mi punto de vista hay dos tipos de políticos:

1.- Los que persiguen su propio interés desde el principio. Lo esconden tras populismo, grandes discursos hablando del bien común y de vaguedades que pretenden convencer a la masa (o a cualquier grupito con capacidad) de sus bondades.

2.- Los que de verdad buscan mejorar la vida de los ciudadanos y que sacrifican su bienestar en beneficio del servicio público.

En el primer caso tenemos un problema de agencia puro, que unido al riesgo moral y a la teoría del crimen y castigo de Becker explica los casos de corrupción que llevamos sufriendo durante décadas. Corrupción que se da en todos los partidos. En los rojos y los azules. En los viejos y en los que vienen a regenerar la política. En todos ellos hay personas que única y exclusivamente buscan su propio interés y no dudan en realizar actos delicitivos para alcanzarlo (y un acto delictivo es desde coaccionar a alguien para forzar un voto hasta robar 855 millones)

En el segundo caso, estas personas se enfrentan a un grave problema para conseguir cambiar las cosas: el partido.

El problema de agencia puro, unido al riesgo moral y a la teoría del crimen y castigo de Becker explica los casos de corrupción que llevamos sufriendo durante décadas

 

El verdadero problema de agencia: los partidos.

 

El partido, normalmente, es un nido de oportunistas mediocres que, siendo conscientes de que el mercado les relegaría a la miseria por sus pobres capacidades, optan por un sistema feudalista en el que las recompensas se otorgan sobre la base de la obediencia al líder de turno y la capacidad de tragar sapos (por no decir otra palabra).

Todo sonrisas, abrazos, espaldarazos de cara al público.

Todo cuchilladas, navajazos, enfrentamientos de cara para dentro.

Sin embargo, el partido no genera recursos suficientes para poder pagar a todo este ejército de secretarios, vicesecretarios, presidentes y vicepresidentes de comités, cargos orgánicos, asistentes, ayudantes.

 

¿Qué es lo que hacen entonces?

 

Colocar a estos cargos orgánicos del partido en puestos públicos, existentes o nuevos: en las listas como cargos electos, cargos de libre designación, jefes de gabinete.

¿Sabes perfectamente de lo que hablo verdad?

El problema añadido es que cuando estas personas llegan a estos cargos no lo hacen para conseguir mejorar la vida del ciudadano (el propietario en el problema de agencia) sino para, o bien asegurar sus intereses, o bien trabajar para el partido (el verdadero agente). Y trabajar para el partido no es lo mismo que trabajar para el ciudadano. No tiene nada que ver, por mucho que nos intenten vendernos un día tras otro lo contrario. Hay intereses e incentivos distintos.

Es un robo.

Ni más ni menos. Este sistema lo que hace es traspasar recursos de lo público (el estado, las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las diputaciones), a los bolsillos de una serie de personas de referencia dentro de los partidos.

Y no es un robo nuevo.

Este sistema lo que hace es traspasar recursos de lo público (el estado, las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las diputaciones), a los bolsillos de una serie de personas de referencia dentro de los partidos.

La política no ha cambiado desde el Imperio Romano ni la Grecia clásica, porque los intereses, los incentivos, no han cambiado desde entonces. Te voy a comentar 5 de las más habituales prácticas corruptas que existían en Roma:

  • Comprar votos y cargos.
  • Apropiación indebida.
  • Cobro de comisiones.
  • Acumulación fraudelenta
  • Estafa

Cualquiera de ellas aparecen cada día en las noticias de las 15h.

 

La solucion para el problema de agencia

 

Hay una solución sencilla: el control.

El control alinea los objetivos de la propiedad con los directivos.

El control elimina la apropiación indebida de recursos puesto que busca siempre la gestión más eficiente.

El control, acompañado de consecuencias, desincentiva a los criminales, porque saben que les van a pillar.

La figura del control interno y del controller nació como consecuencia de los escándalos financieros de algunas grandes corporaciones, como los de Enron, Tyco International,WorldCom y Peregrine Systems.

El controller alinea los objetivos de la organización con los de la propiedad persiguiendo su cumplimiento y garantizando la optimización del uso de los recursos. Hoy, más que nunca la figura del controller es impresdindible. No solo en lo privado, también en lo público.

 

Actúa ahora, pero, por favor, con un método.

 

Espero que algo de lo que te he contado en este artículo te ayude a ver la realidad bajo otras perspectiva y a que dispongas de más instrumentos para hacer que tu negocio alcance tus objetivos. Hay más herramientas que puedes utilizar y que he agrupado en un proceso sistemático que te  permite garantizar que el Sistema de Control de Gestión que tienes en tu negocio es el adecuado, y en caso de que no lo tengas, te acompaña para construirlo. Es lo que he llamado El Método CEbC® y está basado en el  Cuadro de Mando Integral creado por Robert S. Kaplan y David P. Norton (El Cuadro de Mando Integral: The Balanced Scoreboardir?t=wwwcuantovale 21&l=am2&o=30&a=8498750482 - El problema de agencia en la política). Si pinchas en la imagen obtendrás más información acerca de este Método:

El Método CEbC

 

 

 

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