La tentación de las tarjetas de crédito por teléfono

Ayer recibí una llamada de teléfono de una entidad bancaria ofreciéndome una tarjeta de crédito, no puedo evitar escribir acerca de ello porque refleja claramente cómo sin darnos cuenta podemos caer en la tentación y aceptar lo que nos ofrecen sin preguntar un poco más.

Os lo cuento porque espero que os sirva para saber si tenéis que aprovechar la ocasión (a veces, lo que nos ofrecen sí nos interesa) o tenéis que rechazarlo porque no os conviene. Estas llamadas pueden ser oportunidades para conseguir algo con algún tipo de beneficio adicional si sabes exactamente qué es lo que necesitas, pero también pueden convertirse en un gasto innecesario del que no vas a sacar ningún provecho

La comercial me ofrecía una tarjeta de crédito con “los intereses más bajos del mercado”, en concreto “tan solo un 1,5% nominal mensual”. Éste es el anzuelo.
¿Recordáis la entrada del TIN? . Un 1,5% nominal mensual significa un 18% anual. A ti por el dinero que le dejas al banco te dan qué ¿un 1%, un 3%?. Te lo comento para que lo pongas en relación y valores si es caro o barato. Efectivamente un 18% TIN anual, para ser una tarjeta de crédito está bien (rondan el 20-24% TIN anual), pero ellos te comentan el dato mensual, y tú, inconscientemente, lo relacionas con otros números que tienes en la cabeza que son anuales, y “magia” ya tienes la sensación de que es superbarato. En principio, un 18% TIN para una tarjeta de crédito me pareció adecuado así que seguimos hablando.

En segundo lugar me indicó que como promoción me harían un descuento del 5% de todas las compras que realizara hasta una fecha determinada. No tengo nada en contra de los descuentos, así que dije adelante.

En tercer lugar me indicó que no tenía que pagar cuota de ningún tipo. Me aseguré preguntando si era una oferta  por la cual me quitaban la cuota del primer año y luego tendría que pagarla y me indicaron que no. Me pareció perfecto y seguí adelante con la llamada con intención de contratarla (no me importa tener una tarjeta de crédito si no pago nada por ella).

Finalmente pasamos a las condiciones de pago. Me indica que me la va a activar con la modalidad de pago aplazado marcando un mínimo de 40 euros al mes. Aquí es donde me saltaron todas las alarmas. Le indiqué que no quería ese modo de pago, sino que quería el modo de pago al mes siguiente sin la aplicación de intereses de ningún tipo. Y me dijo que ese modo de pago NO EXISTIA. Aquí está la trampa de todo el juego. Si contrato esta tarjeta de crédito y hago uso de ella con esta modalidad de pago, caigo en un juego muy peligroso, porque pierdo la noción de lo que realmente gasto con ella, voy generando deuda de la que puedo perder el control y pagando un 18% por las cantidades pendientes (que se irán haciendo más grandes a medida que vaya incrementando el gasto, pensando que me aprovecho de un 5% de descuento, cuando no sé cuánto voy a pagar finalmente por lo que compre al tener que pagar intereses).

En resumen, si te ofrecen una tarjeta de crédito pregunta por el TIN y conviértelo a anual para ponerlo en relación con tus referencias, pregunta por las cuotas, pregunta por los pagos mínimos y por las distintas modalidades de pago y con todo eso decide. No hay nada malo en tener tarjetas si las sabes utilizar. Ten siempre en la cabeza que si haces uso de ese dinero, NO ES TU DINERO, y lo vas a tener que devolver y cuánto más tardes, más intereses estarás pagando por ello.

Recuerda a más formación en Finanzas Personales más posibilidades de salir de esta crisis. Está en tu mano.

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