Las tarjetas de crédito: amigas o enemigas

Ni lo uno ni lo otro. En primer lugar diferenciarlas de las tarjetas de débito. Si tienes una tarjeta con la que sacas dinero o pagas algo e inmediatamente es descontado de tu cuenta corriente, tienes una tarjeta de débito. Si por el contrario lo que pagas, lo puedes aplazar y realmente se te descuenta de tu cuenta corriente al mes siguiente o en “cómodos” plazos, entonces cuidado, tienes delante a una tarjeta de crédito.

La tarjeta de crédito es una herramienta que bien usada, puede facilitarte la vida pero que mal usada te puede crear más de un quebradero de cabeza. Básicamente es una línea de crédito que el banco te da, de forma que puedes disponer de ella y en función del uso que hagas de ese dinero y de cómo quieras realizar los pagos te aplican unos intereses.

Has de conocer en primer lugar cuánto pagas por tener esa tarjeta de crédito. Normalmente se paga una cuota anual que se va renovando. En ocasiones, el banco te paga el primer año y a partir de ahí deja de ser gratuita. Hay otras, que son gratuitas de por vida.

En segundo lugar has de conocer el crédito que tienes en la tarjeta. Normalmente los bancos empiezan dándote un crédito pequeño (cuando no saben si eres o no un buen pagador). A medida que vas cumpliendo con los pagos y realizas compras de mayor cuantía, te suelen ir subiendo el crédito y en todo caso, siempre puedes pedir que te lo amplíen (y claro ellos siempre pueden denegártelo)

En tercer lugar, has de conocer qué método de pago has seleccionado. ¿Lo pagas todo al mes siguiente sin intereses?, ¿lo pagas en tres veces y por tanto te aplican un tipo de interés?

En cuarto tienes que conocer qué tipo de interés te aplican si realizas los pagos de forma aplazada. Normalmente las tarjetas de crédito son uno de los instrumentos con un tipo de interés más alto (rondan en ocasiones los 20 y 25% TIN anual) por lo que yo que tú me andaría con cuidado al realizar pagos financiados con la tarjeta.

Mi consejo con las tarjetas, ten siempre alguna a mano (a poder ser de las gratuitas como la Visa Cepsa por ejemplo) porque nunca sabes con qué te puedes encontrar, pero ten mucho cuidado con su uso. Sé consciente de que si financias te puede salir muy caro, por lo que yo te aconsejaría que la tuvieras en el modo “pago al mes siguiente sin intereses” de esta forma siempre tienes el control y al usarla cuando compras algo, como el dinero sale de tu cuenta más tarde, estás ganando unos días con el dinero en el banco (en las épocas en las que estamos todos los céntimos suman). Además estás ganando puntos con la entidad que te da la tarjeta (porque realizas compras y las pagas por lo que puede regalar la cuota anual por ejemplo). Pero por favor, compra con ella solo cosas para las cuáles tengas dinero en tu cuenta corriente o tengas previsto tenerlo en un plazo muy corto (hablo de semanas o meses como mucho) y NUNCA las utilices para pagar otros préstamos, lo pagarás mucho más caro y puedes entrar en una espiral de la que luego es difícil salir (es la trampa de la deuda, te suena..?)

Recuerda a más formación en Finanzas Personales más posibilidades de salir de esta crisis. Está en tu mano.

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