Para aprender a reducir gastos en casa primero tienes que diferenciarlos

03 Sep Para aprender a reducir gastos en casa primero tienes que diferenciarlos

reducir_gastos_en_casa¿Eres una de las personas que dices que no puedes ahorrar por el gran nivel de gastos que tienes?

Te voy a decir dos cosas: la primera es que para aprender a reducir gastos en casa primero tienes que diferenciarlos.

Es decir, tienes que saber que todos los gastos no son iguales, que unos son diferentes de otros y que hay que tratarlos de forma distinta.

La segunda es que siempre puedes ahorrar, tengas el nivel de gastos que tengas y que para ello puedes utilizar  herramientas como mi Método ALP o Cómo Aprender a Separar Ingresos.

Todos los gastos no son iguales.

Te hago una pregunta, ¿crees que son iguales el pago de la comunidad de propietarios de tu casa de lo que pagas de la tarjeta de crédito?

No. No lo son.

Uno lo tienes si o si, pase lo que pase, incluso aunque no vivieras en tu casa. Mientras que la casa sea tuya lo vas a tener que pagar. No puedes decidir no tener ese gasto.

Sin embargo sobre el pago de la tarjeta de crédito puedes reducir lo que pagas, puedes amortizar deuda, puedes pagar solo intereses.

En resumen puedes actuar sobre él e incluso puedes llegar a eliminarlo.

Cada gasto es diferente y en función de qué clase de tipo de gasto sea se puede actuar sobre él de una determinada forma.

Para reducir gastos en casa tienes que conocer las tres clases de gastos domésticos

Todos tus gastos los puedes agrupar en tres categorías, sobre los que se ha de actuar de forma diferente para reducirlos:

1.- Los Gastos Corrientes:

aprender a reducir gastos en casa

Este tipo de gasto los tienes si o si. Prácticamente por vivir generas este tipo de gastos.

Estoy hablando de cosas como las cuotas de la comunidad de propietario, el alquiler de tu casa, los servicios de casa (agua, luz, ADSL/Teléfono), la compra de comida, el impuesto de basuras, el impuesto de bienes inmuebles, el cole de los niños, etc.

Estos gastos NO puedes suprimirlos. Mientras que vivas los vas a pagar.

Puede parecer discutible el tema del ADSL/Teléfono. Pero bajo mi punto de vista con el ADSL ahorras más de lo que te cuesta la cuota, aunque solo sea en desplazamientos para buscar cosas. Y se irá convirtiendo en otro servicio que si o si has de tener en casa igual que la luz.

En estos casos, no puedes plantearte no tener estos gastos. Son tus Gastos de Subsistencia y debes asegurar al menos este nivel de ingresos para evitar el hundimiento de tu Economía Doméstica.

2.- Gastos Bancarios:

Estos son todos los gastos  que tengas con entidades de crédito. Estos son un tipo de gastos muy específico y en cada gasto que tengas de este tipo encontrarás el capital (la deuda que estás pagando) y los intereses, comisiones, en general costes que te estén aplicando los bancos.

En este caso lo importante es conocer la cantidad que te queda por pagar, el tipo de interés que te aplican (lo que te están cobrando por lo que te queda por pagar) y el tiempo que te queda por pagar.

Teniendo clara esta información se puede actuar sobre las cantidades pendientes por pagar (utilizando por ejemplo mi Método Predator) y también sobre las comisiones y tipo de interés que te están cobrando.

Una vez conocidos este tipo de gastos y reducidos al mínimo posible a base de amortizar capital, negociar cuotas, etc, debes agregarlo a tus Gastos de Subsistencia.

La suma de ambos te da tus Gastos Mínimos que es la cantidad mínima que has de ingresar para garantizar la Estabilidad de tu Economía Doméstica.

3.- Otros Gastos:

Esto es cualquier cosa que no esté incluido dentro de los dos anteriores grupos. Y significa que es susceptible de ser eliminada.

Es decir, que te lo puedes cargar y no incurrir en ese gasto.

Teniendo claro lo que tienes en este grupo, vas a poder dejar de autoengañarte.

Tenlo claro.

Todo lo que no esté en los dos anteriores está aquí. Y si está aquí lo puedes suprimir o al menos reducir si necesitas el dinero para alguno de los otros dos grupos o para conseguir ahorrar.

Y por favor, el siguiente concepto es muy sencillo: si no estás ahorrando nada, no estás haciendo bien las cosas.

Siempre hay una oportunidad para ahorrar. Solo hay que tener claro qué es lo que realmente necesitas y qué es lo supletorio.

Así siempre podrás reducir gastos en casa.

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