¿ Por qué el cash flow es tan importante para tu negocio ?

cash flow es tan importante para tu negocioLos retrasos en los pagos de clientes provocan dificultades de liquidez al 80 % de las empresas españolas, mientras que en Europa sufren este problema el 57 % de las compañías, según datos de la Asociación Nacional de Entidades de Gestión de Cobro (Angeco).

¿A que ya empiezas a ver por donde voy?

¿A que ya empiezas a hacerte una idea de por qué el cash flow es tan importante  para tu negocio?

Por si ya estás empezando a darte cuenta de su importancia pero todavía no tienes una idea forjada al 100% te voy a contar la historia de una pequeña empresa con la que estuve colaborando hace un tiempo, y de su dueña Cristina.

Cristina es una currante, sabe de su negocio y hace todo lo posible porque sus clientes se queden conformes con los productos que comercializa (tiene un negocio de droguería para la hostelería).

Curra mucho, le echa muchas horas al día, seguramente como tú, y por eso su cartera de clientes ha ido aumentando día a día.

Y también su facturación va creciendo año sobre año.

Sin embargo, Cristina no veía esos resultados en su bolsillo.

Cristina no veía el dinero.

Cristina al final del mes no veía que su caja fuera creciendo.

David Tang es el fundador del China Club en Hong Kong, propietario de varias empresas de restauración, de una compañía de tabaco, fundador de Shanghai Tang que es la primera marca de lujo que sale de China y ha sido director de varias compañías como Tommy Hilfiger, Blackstone y el Grupo de Hoteles Savoy.

Es decir, algo de negocios sabe.

Y lo que dice es totalmente cierto, pero empecemos desde el principio:

¿Qué es el cash flow o flujo de caja?

Sin complicaciones:  es el dinero que te ha quedado en el bolsillo después de un período, un mes, un año. El período que quieras medir.

Y ojo, está relacionado con el resultado de tu empresa. ¡Cómo no va a estarlo!

Pero NO SON LO MISMO. Caja y Resultado no son lo mismo.

Puedes tener un resultado positivo y un cash flow negativo (porque factures pero no te paguen por ejemplo)

Puedes tener un resultado negativo y un cash flow positivo (porque no pagues a tus proveedores por ejemplo)

Eso sí, tienen una cosa en común: ambas cosas son malas para tu empresa y hay que detectarlas cuanto antes porque pueden estar avisándote de tu futuro. De un mal futuro.

Cristina lo experimentó en sus propias carnes, pero sin ser consciente de ello: tenía un resultado positivo y un flujo de caja negativo y no lo sabía.

Y ¿qué pasa cuando no sabes que tienes un problema?

Que es imposible solucionarlo.

Lo cual es altamente probable que te esté pasando a ti. ¿Tienes síntomas como éstos?

  • tienes que andar encajando pagos a proveedores en momentos determinados.
  • te ves en la obligación de generar un mes más ingresos porque tienes un pago que no habías previsto como el IRPF  o el IVA por ejemplo.
  • tienes que tirar de una línea de crédito o de una tarjeta de crédito para poder hacer frente a algunos pagos a pesar de los intereses que vas a pagar.
  • te has visto forzado a lanzar una promoción casi perdiendo dinero para generar ingresos para afrontar un pago.

Cuando empezamos a trabajar juntos Cristina y yo,  lo primero que hicimos fue localizar cuál era realmente el problema, para lo cual construimos un sistema de información.

Esto es uno de los mayores problemas de las pequeñas empresas y de los emprendedores. No hay información. Hay memoria, hay experiencia, hay “yo creo que”, pero no hay datos. Hay contabilidad, sí, pero no es suficiente.

Así que nos pusimos a trabajar:

  • construimos evolución de clientes.
  • construimos evolución de facturación.
  • revisamos la estructura de costes incluyendo los financieros.

Al final de ese proceso solucionamos una serie de ineficiencias que había en la negocio de Cristina, e hicimos que su resultado mejorara en un 10%, pero no era el problema principal. Y lo sabíamos.

Una vez solucionado el problema de rentabilidad nos pusimos a trabajar en los procesos pago y cobro y el análisis de las existencias.

Para nada quiero darte una chapa contable, pero sí tengo que decirte que estos procesos no se ven cuando analizas la cuenta de resultados. Para localizarlos necesitas echar un vistazo al balance, otro estado fundamental.

Y sobre todo revisar facturas en detalle y conciliar con pagos y cobros.

Y aquí surgieron los dos problemas reales:

  1. un 30% de los clientes de Cristina no estaban pagando en plazo (o directamente no estaba pagando).
  2. por garantizar el servicio a sus clientes tenía un exceso de stock en el almacén. Existencias que pagaba mucho antes de que se las pagaran a ella.

Una vez conocidos los problemas, las soluciones vinieron solas y ahora mismo Cristina tiene un sistema de información implantado en su empresa que le permite entre otras cosas:

  • saber el % de clientes pendientes de cobro y el importe.
  • saber el % de proveedores pendientes de pago y el importe.
  • conocer cuáles son los meses con menores cobros y que pueden exigirle actuaciones especiales para no tener que tirar de una línea de crédito ni asumir penalizaciones de proveedores por falta de pago (o si no penalizaciones, acceder a ventajas que te ofrecen los proveedores por pronto pago).

Y su caja va como un tiro, creciendo al ritmo de sus resultados.

Tu turno:

¿Sabes cuál es el flujo de caja de tu negocio?

¿Tienes algún método establecido del control de pagos y  cobros?

¿Tienes un calendario de pagos y cobros en tu negocio que te permita saber como y cuándo entra y sale el dinero de tu negocio?

¿Puedes garantizar al 100% que has facturado todos los trabajos que has realizado?

¿No crees que podrías hacerlo mejor y conseguir que el crecimiento de tu empresa se realice de una forma sana y no acabes muriendo de éxito?

Te espero en los comentarios…

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