Vacaciones sin preocuparse de la cuesta de Septiembre

Casi seguro que ya estás pensando en las vacaciones del verano. Ya estás viéndote tirado en una playa o en cualquier lugar alejado del trabajo, sin tener que atender al teléfono o sin tener que estar pendiente del ordenador, o de tu jefe.

Voy a intentar darte un par de consejos, si me los aceptas, para que a la vuelta de las vacaciones no te encuentres con que te has gastado más de lo que deberías y no te encuentres pillado. O al menos que lo sepas de antemano para poder solucionarlo cuanto antes.

El error más común cuando salimos de vacaciones es no planificar los gastos en los que vas a incurrir. Planificamos todo, la carretera por la que vamos a ir, la ropa que nos vamos a llevar, los aviones que vamos a coger, los sitios que vamos a visitar, el hotel donde nos vamos a hospedar y el hueco de la arena en el que nos vamos a tumbar. Pero no planificamos lo que hace que todo sea posible, el dinero que nos va a costar. Lo cual después hace que nos encontremos con un bonito agujero en la tarjeta de crédito.

El primer paso sería preparar un presupuesto de tus vacaciones y es tan sencillo como hacer un listado de todos los gastos que puedas prever (y como verás puedes anticipar bastantes):

gastos del viaje en sí: vas en coche (la gasolina ida y vuelta y peajes), vas en avión, en tren, en barco (el billete).
– gastos de comida: en función del tipo de alojamiento que hayas elegido y las personas que vayáis puedes hacer una estimación de cuanto te va a costar desayunar/comer/cenar.
ocio en el lugar de destino: vas a ir a ver algún espectáculo, vas a visitar algo previo pago,..
compras: seguro que vayas donde vayas acabas viniendo con algún regalito, souvenir o lo que sea. Incluye alguna cantidad por día en función de tus gustos/posibilidades.
imprevistos: mete entre un 5% y un 10% más de la suma de todo lo anterior para imprevistos (siempre aparece algo con lo que no contabas)

Esto te dará una visión completa de cuánto realmente te van a costar las vacaciones y también te hará ver si puedes permitirte estas vacaciones, si necesitas alguna otra opción más sencilla o por el contrario si quieres optar por algo más. No hay nada peor con pensar que las vacaciones te van a salir por 1.000 euros, encontrarte con que te has gastado 2.000 con la ayuda de tu tarjeta y no tener los otros 1.000 euros para pagarlas.

Este es tu presupuesto para las vacaciones. Saca esas pelas del banco, y la tarjeta de crédito métela en la nevera del hotel (es decir, no la uses salvo imprevistos).

Una vez que te pongas en marcha, y hayas decidido cuánto es tu presupuesto, sabes lo que te deberías gastar al día, luego intenta no disparar tus gastos, sobre todo al principio. De esta forma te evitarás abrir el congelador para coger la tarjeta a cuatro días de acabar las vacaciones. Es decir, si en los dos primeros días te has gastado todo lo que llevabas para la primera semana, ya te digo que las cosas no van bien. Si has hecho correctamente los deberes y sabes qué vacaciones puedes permitirte, ¿por qué lo mandas al carajo y te lo fundes todo en dos días? En el mejor de los casos, esto hace que tires de dinero que tenías ahorrado, y en el peor de los casos vas a tirar de tarjeta de crédito (en cómodos plazos a un tipo de interés generoso, sobre todo para tu colega el del banco del que me habrás oído hablar en otras entradas)

Para mi es tan importante ir a donde quiero ir cómo poder permitirme donde voy. No quiero estar recordando las vacaciones por la pasta que me dejé en ellas, sino por lo  bien que me lo pasé cuando estuve. Ten en cuenta que si gastas más de lo que puedes, lo que realmente te queda en la cabeza (al margen de las fotos, que si, son muy bonitas) es la cuota de la tarjeta, que es para siempre, como los diamantes.

No me malinterpretes, lo último que debes hacer estando de vacaciones es preocuparte por el dinero, por eso lo que te pido es que te preocupes antes y que lo tengas preparado (como el hotel). Si juegas con estas reglas llegarás al final de tus vacaciones habiendo disfrutado, habiendo descansado y sin que te espere ningún cobrador del frac a la puerta de casa.

Recuerda a más formación en Finanzas Personales más posibilidades de salir de esta crisis. Está en tu mano.

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